El kilo de carne vacuna dio un salto significativo durante 2025 y se alejó mucho del Índice de Precios al Consumidor, tanto que su valor creció más del doble que la inflación. Concretamente, mientras el IPC cerró en el 31,5%, los cortes en las carnicerías aumentaron bien por arriba del 70%.
Pero ese movimiento desarticuló algunos precios relativos y referencias con otras carnes alternativas. En ese sentido, al finalizar 2025, con el valor de un kilo de asado se podía comprar 4 kilos de pollo, una diferencia inédita. Esa brecha puede variar de acuerdo al punto de venta, pero se toma como referencia la tabla de precios que brinda el Indec en la reciente publicación del IPC de diciembre donde computa un asado de $15.094,30 y un kilo de pollo entero a $3.740,26.
Otra forma de medir la distancia entre los costos de las distintas carnes es ir hacia el costo equivalente res, algo que hace habitualmente Juan Luis Uccelli con foco en la cadena porcina. Es que allí también hubo novedades porque el cerdo se volvió mucho más competitivo ante la estampida de la carne vacuna. Según Uccelli, el kilo de cerdo equivale a un 37% del valor de la carne vacuna, mientras que el pollo representa un 33%, con la misma referencia.
En precios concretos, explica que mientras el kilo equivalente res vacuno cuesta $8.600, el de cerdo alcanza los $3.200 y el de pollo, los $2.873.
Ahora bien, en diciembre de 2023, la relación entre el kilo equivalente de media res era para el cerdo del 60,8% respecto a la vacuna y del pollo, del 42,3%. Un año más tarde era 53% y 43% respectivamente.
Claramente hubo un cambio en los precios relativos fruto de la aceleración que tuvo la carne vacuna en 2025. En el mercado nadie arriesga a adelantar si es una realidad que vino para quedarse o si por el contrario a partir de ahora tenderá a recuperar niveles históricos. El otro interrogante es si el drástico cambio de precios en los cortes vacunos impactará en el consumo y si habrá mayor demanda hacia las clásicas alternativas del pollo y el cerdo. Por ahora, en la cadena vacuna admiten que el mercado interno sigue traccionando y recuperando consumo luego de un bache que sufrió en el primer semestre de 2025, mientras se transita la temporada alta de los cortes parrilleros, asociados al aire libre, donde el asado es la gran vedette.

