La estampida de precios que tuvo la economía argentina en los últimos años provocó un desajuste mayúsculo en la relación que solían mantener los valores de distintos bienes y servicios.
Pero en el último año, fruto de la fuerte aceleración, hubo productos que aumentaron muy por encima del promedio de la inflación mientras que otros perdieron terreno en esa carrera. A su vez, dentro del rubro Alimentos, que alcanzó un incremento promedio del 117,8%, hubo artículos que más que duplicaron esa cifra, mientras otros apenas alcanzaron un tercio de ese valor.
Según los datos del Indec, la papa aumentó en los últimos 12 meses un 265,34% al pasar de 68,72 pesos el kilo a 251 pesos. Apenas por detrás, el azúcar, que costaba en mayo del año pasado $130 el kilo, el mes pasado alcanzó los $469,44, lo que representó un alza inteanual del 261%. Levemente arriba del 200% se encuentran también los huevos: de acuerdo a los registros del Indec, la docena pasó de $268,24 a $812,81, lo que implica un 203% más caro en 12 meses.
Si ese es el podio de los alimentos básicos que más aumentaron, en el otro extremo hay una particularidad: se encuentran todos los cortes de carne vacuna que quedaron muy lejos de los incrementos generales de los alimentos. Allí hay una particularidad que no deja de generar complicaciones en la cadena cárnica: la sequía golpeó fuerte a los productores que debieron acelerar la salida de vacunos de sus campos ante la falta de pasturas, lo que motivó una gran oferta en el mercado que sirvió como contensión de los precios. Del otro lado, una bolsillo limitado de los consumidores hizo de complemento.
Eso provocó que, en términos relativos, la carne se encuentre en un valor muy bajo con respecto a los demás precios de la economía; una situación agravada en los últimos 12 meses. Es también una de las explicaciones que hay detrás de la recuperación del consumo.
Lo cierto es que según el Indec, el kilo de nalga, que costaba 1.340,27 pesos en mayo de 2022, el mes pasado se comercializó a $2.340,95 lo que implica un alza del 74,66%. Pero en general los cortes vacunos mantuvieron un recorrido muy similar, ya que el cuadril aumentó 72,86% y la carne picada, un 71,07%. El que menos incremento tuvo fue el asado, con un 67,76% en 12 meses.
Tomando aumentos intermedios entre ambos grupos de productos esenciales, el aceite de girasol se ubicó también por encima del aumento promedio de inflación general y de Alimentos en particular al tener un alza del 135,42%. Una suba similar mostró la leche, con el 131,24%. También por arriba de ambos promedios se encuentra el pollo, que pasó de 342,83 pesos el kilo a 751,79 siempre según Indec, lo que marca un ascenso del 119,29% en 12 meses.
Vale recordar en este punto que la inflación acumulada en los últimos 12 meses alcanza el 114,2% mientras que para el rubro Alimentos el porcentaje trepa levemente por encima.
Así, por un lado, hay una relación ventajosa de los salarios en general con respecto a la carne vacuna ya que la mayoría de los trabajadores de ingresos registrados tuvieron aumentos interanuales por encima de lo que subieron los cortes; pero fueron sólo algunos los que lograron recomponer sus ingresos por encima del proceso inflacionario del 114% y del rubro Alimentos en general, que subió 117,8%. Esto último es lo que más complica a los segmentos más vulnerables, de ingresos informales o dependientes de ayudas estatales, que también perdieron fuerte contra el proceso inflacionario.

