El índice que mide la percepción de la población sobre la situación económica y laboral cayó 6% en junio contra igual período de 2017 y cerró el primer semestre con un retroceso del 8% en la misma comparación, según un sondeo privado difundido ayer.
"Mientras el primer trimestre había logrado valores positivos, el segundo trimestre revirtió drásticamente la tendencia principalmente por las peores evaluaciones respecto del futuro económico más que laboral, y empujado por el impacto inflacionario en los consumidores", explicó Mercedes Ruiz Barrio, Investigadora Senior de Kantar TNS.
Al analizar el Índice General de Expectativas Económicas (Igee), Ruiz Barrio sostuvo que "si bien tanto las percepciones sobre el presente y el futuro están afectadas, la caída es aún mayor respecto al momento actual, en el que se ve afectado el poder adquisitivo de mediano plazo".
"El comportamiento que se registró en junio no logró revertir las caídas del segundo trimestre y cierra con un pesimismo marcado desde la evaluación de la situación económica presente e incertidumbre respecto del futuro, donde la evaluación concreta de aumentos de precios y situación del ingreso impacta en la valoración general", analizó la especialista.
Si bien las evaluaciones negativas respecto del rumbo del Gobierno crecen entre los jóvenes de 25 a 34 años y del conurbano bonaerense, el impacto de costos es más mencionado en el grupo de 35 a 49 años, de los niveles medio altos y los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires.
Más del 80% de los entrevistados manifestó que los precios "aumentaron mucho" en los últimos 12 meses, alcanzando los niveles de evaluación similares al 2016, momento en que las discusiones por los incrementos tarifarios generaban las mayores preocupaciones inflacionarias.
"Si bien el valor del dólar no pareció como una preocupación, su traslado a los precios locales puede ser un componente que impacte en esta ola de caída de las expectativas", puntualizó Ruiz Barrio.
En este contexto, continuó el impacto negativo respecto al momento para la compra de bienes durables -lavarropas, televisores, muebles-, que pierde un 2% con respecto a mayo y genera una caída interanual de 9% en junio contra igual período de 2017.
"El consumidor evaluó que no es buen momento para la compra de bienes durables, afectado por el impacto de costo de vida y un pesimismo respecto de la evolución de sus propios ingresos en el mediano plazo que impacta en la capacidad potencial de compra", señaló Ruiz Barrio.
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Al analizar el Índice General de Expectativas Económicas (Igee), Ruiz Barrio sostuvo que "si bien tanto las percepciones sobre el presente y el futuro están afectadas, la caída es aún mayor respecto al momento actual, en el que se ve afectado el poder adquisitivo de mediano plazo".
"El comportamiento que se registró en junio no logró revertir las caídas del segundo trimestre y cierra con un pesimismo marcado desde la evaluación de la situación económica presente e incertidumbre respecto del futuro, donde la evaluación concreta de aumentos de precios y situación del ingreso impacta en la valoración general", analizó la especialista.
Si bien las evaluaciones negativas respecto del rumbo del Gobierno crecen entre los jóvenes de 25 a 34 años y del conurbano bonaerense, el impacto de costos es más mencionado en el grupo de 35 a 49 años, de los niveles medio altos y los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires.
Más del 80% de los entrevistados manifestó que los precios "aumentaron mucho" en los últimos 12 meses, alcanzando los niveles de evaluación similares al 2016, momento en que las discusiones por los incrementos tarifarios generaban las mayores preocupaciones inflacionarias.
"Si bien el valor del dólar no pareció como una preocupación, su traslado a los precios locales puede ser un componente que impacte en esta ola de caída de las expectativas", puntualizó Ruiz Barrio.
En este contexto, continuó el impacto negativo respecto al momento para la compra de bienes durables -lavarropas, televisores, muebles-, que pierde un 2% con respecto a mayo y genera una caída interanual de 9% en junio contra igual período de 2017.
"El consumidor evaluó que no es buen momento para la compra de bienes durables, afectado por el impacto de costo de vida y un pesimismo respecto de la evolución de sus propios ingresos en el mediano plazo que impacta en la capacidad potencial de compra", señaló Ruiz Barrio.

