El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó la perspectiva de crecimiento para la Argentina por la crisis financiera, mientras mantuvo su previsión sobre el crecimiento de la economía mundial este año en 3,9%, pero alertó sobre los efectos de la guerra comercial entre Estados Unidos y China.
En su actualización de las previsiones económicas de abril publicado este lunes, el FMI mantuvo igualmente sin cambios la expectativa para el año próximo, cuando el PIB mundial debería aumentar también un 3,9%.
Una amenaza de proporciones
"El riesgo de que las tensiones comerciales actuales se intensifiquen y que impacten negativamente en la confianza y en la inversión representa la mayor amenaza para el crecimiento mundial en el corto plazo", dijo Maurice Obstfeld, economista jefe del FMI.
"Evitar medidas proteccionistas y encontrar una solución cooperativa, que promueva el crecimiento del comercio de bienes y servicios, sigue siendo esencial para preservar la expansión global", apuntó el organismo.
La entidad revisó a la baja de 0,4 punto porcentual, de 2,% a 1,6%, su previsión de crecimiento de la economía de América Latina y el Caribe para este año.
El Fondo apuntó que esa reducción es reflejo de la necesidad de ajustes en Argentina, escenario de incertidumbres políticas en Brasil y las tensiones comerciales aún sin resolver entre México y Estados Unidos.
Argentina fue sacudida por una aguda crisis financiera en el primer semestre de este año que llevó al Gobierno a recurrir al FMI para obtener un crédito de 50.000 millones de dólares.
Sin embargo, el país continúa con una elevada inflación y una tasa básica de interés de 40%, una de las más elevadas del mundo.
En el caso de Brasil, se señaló que las perspectivas de crecimiento son "poco inspiradoras". "La economía tiene un desempeño por debajo de su potencial, la deuda pública es alta y en aumento, y, aún más importante, las perspectivas de crecimiento de mediano plazo permanecen poco inspiradoras", apuntó el FMI.
Para 2018, el FMI espera en Brasil un crecimiento de 1,8%, un recorte de medio punto porcentual respecto de lo estimado en abril.
Con relación a México, el FMI mantuvo sin cambios su expectativa de crecimiento con relación a abril, 2,3%, aunque recortó la previsión para 2019, de 3% a 2,7%.
Respecto de México, Obstfeld sostuvo ayer: "Hemos incluido la incertidumbre" sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en la previsión", aunque añadió que el Fondo prevé que las negociaciones para la renovación del acuerdo "estén concluidas a fines de 2019".
Venezuela, de mal en peor
El FMI apuntó que la expectativa en Venezuela deberá rebajarse aún ante la caída del volumen de producción de petróleo.
Sin embargo, el FMI aún no divulgó los números de ese país, cuya economía está ganada por la hiperinflación y lleva años en recesión.
En conferencia de prensa, Obstfeld dijo que resulta "difícil estimar" la gravedad de la situación económica en Venezuela.
Obstfeld apuntó que el FMI prevé "en los próximos años una contracción de dos dígitos" en el PIB de Venezuela, sumada a una hiperinflación que se equipararía "solamente a la de Zimbabwe" y el período entre las dos guerras mundiales.
La proyección para las dos principales economías del mundo -Estados Unidos y China- se mantuvo sin cambios para este año pese a la guerra comercial que las enfrenta.
Para el FMI el crecimiento de los países desarrollados se ubicará en 2,4% (-0,1 punto porcentual) en 2018, con Estados Unidos a la cabeza (+2,9%), gracias al impulso de la rebaja de impuestos implementada a fines de 2017.
El Fondo redujo también la expansión prevista para la Eurozona (-0,2 puntos porcentuales, a 2,2%), debido a los pronósticos más bajos para Alemania (-0,3% a 2,2%), Francia (-0,3% a 1,8%) e Italia (-0,3% a 1,2%).
El organismo observó "una ralentización de la actividad económica más pronunciada que lo previsto en el primer trimestre", para las dos economías líderes y mencionó la incertidumbre política en Italia.
En cuanto al Reino Unido, cuyo crecimiento fue calculado en 1,4% (-0,2 % respecto de lo previsto en abril), los términos del Brexit siguen siendo inciertos "a pesar de meses de conversaciones", dijo Obstfeld.
Señaló además, que las tensiones geopolíticas han contribuido a elevar el precio del petróleo, lo que beneficia a los países exportadores como Rusia y otros productores de Medio Oriente.
El FMI recomendó a los gobiernos estar más atentos a la equidad económica y proteger a los más pobres, ya que la recuperación económica no ha generado una distribución suficiente.
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Una amenaza de proporciones
"El riesgo de que las tensiones comerciales actuales se intensifiquen y que impacten negativamente en la confianza y en la inversión representa la mayor amenaza para el crecimiento mundial en el corto plazo", dijo Maurice Obstfeld, economista jefe del FMI.
"Evitar medidas proteccionistas y encontrar una solución cooperativa, que promueva el crecimiento del comercio de bienes y servicios, sigue siendo esencial para preservar la expansión global", apuntó el organismo.
La entidad revisó a la baja de 0,4 punto porcentual, de 2,% a 1,6%, su previsión de crecimiento de la economía de América Latina y el Caribe para este año.
El Fondo apuntó que esa reducción es reflejo de la necesidad de ajustes en Argentina, escenario de incertidumbres políticas en Brasil y las tensiones comerciales aún sin resolver entre México y Estados Unidos.
Argentina fue sacudida por una aguda crisis financiera en el primer semestre de este año que llevó al Gobierno a recurrir al FMI para obtener un crédito de 50.000 millones de dólares.
Sin embargo, el país continúa con una elevada inflación y una tasa básica de interés de 40%, una de las más elevadas del mundo.
En el caso de Brasil, se señaló que las perspectivas de crecimiento son "poco inspiradoras". "La economía tiene un desempeño por debajo de su potencial, la deuda pública es alta y en aumento, y, aún más importante, las perspectivas de crecimiento de mediano plazo permanecen poco inspiradoras", apuntó el FMI.
Para 2018, el FMI espera en Brasil un crecimiento de 1,8%, un recorte de medio punto porcentual respecto de lo estimado en abril.
Con relación a México, el FMI mantuvo sin cambios su expectativa de crecimiento con relación a abril, 2,3%, aunque recortó la previsión para 2019, de 3% a 2,7%.
Respecto de México, Obstfeld sostuvo ayer: "Hemos incluido la incertidumbre" sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en la previsión", aunque añadió que el Fondo prevé que las negociaciones para la renovación del acuerdo "estén concluidas a fines de 2019".
Venezuela, de mal en peor
El FMI apuntó que la expectativa en Venezuela deberá rebajarse aún ante la caída del volumen de producción de petróleo.
Sin embargo, el FMI aún no divulgó los números de ese país, cuya economía está ganada por la hiperinflación y lleva años en recesión.
En conferencia de prensa, Obstfeld dijo que resulta "difícil estimar" la gravedad de la situación económica en Venezuela.
Obstfeld apuntó que el FMI prevé "en los próximos años una contracción de dos dígitos" en el PIB de Venezuela, sumada a una hiperinflación que se equipararía "solamente a la de Zimbabwe" y el período entre las dos guerras mundiales.
La proyección para las dos principales economías del mundo -Estados Unidos y China- se mantuvo sin cambios para este año pese a la guerra comercial que las enfrenta.
Para el FMI el crecimiento de los países desarrollados se ubicará en 2,4% (-0,1 punto porcentual) en 2018, con Estados Unidos a la cabeza (+2,9%), gracias al impulso de la rebaja de impuestos implementada a fines de 2017.
El Fondo redujo también la expansión prevista para la Eurozona (-0,2 puntos porcentuales, a 2,2%), debido a los pronósticos más bajos para Alemania (-0,3% a 2,2%), Francia (-0,3% a 1,8%) e Italia (-0,3% a 1,2%).
El organismo observó "una ralentización de la actividad económica más pronunciada que lo previsto en el primer trimestre", para las dos economías líderes y mencionó la incertidumbre política en Italia.
En cuanto al Reino Unido, cuyo crecimiento fue calculado en 1,4% (-0,2 % respecto de lo previsto en abril), los términos del Brexit siguen siendo inciertos "a pesar de meses de conversaciones", dijo Obstfeld.
Señaló además, que las tensiones geopolíticas han contribuido a elevar el precio del petróleo, lo que beneficia a los países exportadores como Rusia y otros productores de Medio Oriente.
El FMI recomendó a los gobiernos estar más atentos a la equidad económica y proteger a los más pobres, ya que la recuperación económica no ha generado una distribución suficiente.

