Todo se remonta a 2008, cuando el Barcelona realizó un calendario solidario junto a Unicef. En una de las producciones fotográficas, un joven Messi, que por entonces tenía apenas 20 años, apareció sosteniendo y bañando a un bebé de apenas ocho meses: Lamine Yamal.
La imagen permaneció prácticamente desconocida durante años, hasta que se viralizó en 2024, cuando el delantero español comenzó a brillar con el Barcelona y se consolidó como una de las mayores promesas del fútbol mundial. Fue el propio padre del jugador, Mounir Nasraoui, quien compartió la fotografía en redes sociales, donde rápidamente dio la vuelta al mundo.
El fotógrafo Joan Monfort, autor de la histórica postal, recordó que la elección del bebé fue producto de un sorteo entre familias del barrio catalán de Rocafonda y aseguró que se trató de una coincidencia imposible de repetir.
En la previa de la final, el propio Lamine Yamal hizo referencia a aquella imagen y expresó su deseo de enfrentar a su ídolo. "Ojalá pueda enfrentarme a Lionel Messi en la final", había señalado días atrás en una entrevista con DAZN, un deseo que finalmente se hará realidad.
Este domingo, desde las 16 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, ambos estarán frente a frente en el partido más importante del fútbol.
Messi, máximo goleador del torneo con ocho tantos, buscará conquistar su segundo Mundial con la Selección argentina y ampliar un legado que ya lo ubica entre los grandes de la historia.
Del otro lado estará Lamine Yamal, llamado por muchos a convertirse en uno de los grandes referentes del fútbol de la próxima generación, con la oportunidad de conquistar su primera Copa del Mundo y escribir su propio capítulo.
La fotografía que alguna vez mostró a un joven Messi sosteniendo en brazos a un bebé español volverá a recorrer el planeta. Esta vez, ya no como una curiosidad del pasado, sino como el prólogo de una final que promete quedar para siempre en la historia del fútbol.