El regreso del rosarino se produjo apenas cuatro días después del fallecimiento de su padre, Jorge Messi, y en una jornada especialmente emotiva para el futbolista, que horas antes había publicado en sus redes sociales una extensa carta para despedirlo.
Una vuelta cargada de emoción
Cuando Messi ingresó al campo de juego, recibió una ovación de todo el estadio, en una muestra de acompañamiento al futbolista durante uno de los momentos más difíciles de su vida.
El regreso se produjo el mismo día en que el capitán argentino compartió públicamente sus sentimientos por la muerte de Jorge, quien fue una figura fundamental en su vida personal y también en su carrera deportiva.
En su carta, Messi reconoció que todavía le resulta difícil asimilar la pérdida y confesó que no sabe cómo será su vida a partir de ahora.
También recordó el vínculo que mantuvo con su padre desde sus primeros años como futbolista, cuando Jorge lo acompañaba a los entrenamientos y posteriormente se convirtió en su representante y principal consejero.