La iniciativa apunta a identificar los principales puntos de conflicto entre ambas partes y generar consensos que permitan retomar un proceso de negociación que permanece estancado desde hace varios años.
Durante una declaración conjunta, Lula explicó que el nuevo espacio buscará detectar las "sensibilidades" de cada bloque para evitar que continúen siendo un obstáculo en la firma del acuerdo.
El anuncio se produce en un contexto en el que Brasil intenta ampliar sus mercados y diversificar sus socios comerciales frente al impacto de los nuevos aranceles aplicados por Estados Unidos sobre productos brasileños.
En ese marco, el mandatario brasileño defendió el multilateralismo y remarcó la importancia de fortalecer la cooperación internacional.
Además, sostuvo que Brasil y Corea del Sur comparten una visión basada en el diálogo y el respeto entre las naciones, y afirmó que el desarrollo económico debe construirse mediante la cooperación y no a través de medidas unilaterales.
Por su parte, el presidente Lee Jae-Myung respaldó el avance de las negociaciones comerciales y manifestó el interés de su país en ampliar los vínculos con el Mercosur, especialmente en áreas consideradas estratégicas.
Uno de los ejes de la reunión fue la cooperación en la cadena de suministro de minerales críticos, fundamentales para la transición energética y el desarrollo de industrias de alta tecnología.
Lee destacó que Brasil posee importantes reservas de estos recursos y señaló que ambos gobiernos acordaron profundizar la colaboración en todas las etapas de producción y abastecimiento para garantizar un suministro estable y beneficioso para ambas partes.
Como resultado del encuentro, Brasil y Corea del Sur firmaron cinco memorandos de entendimiento vinculados con actividades espaciales de uso pacífico, deporte, educación, energía y tecnología industrial, además de un acuerdo específico para fortalecer la cooperación científica.