En ese marco, el nuevo director de la regional policial dio a conocer que hoy se reunirán con autoridades municipales para definir cómo será el operativo y cuántos serán los uniformados afectados al mismo.
En diálogo con la prensa, Sabena se refirió a los incidentes registrados este miércoles, en el marco de los festejos por el pase a una nueva final y la victoria contra Inglaterra.
Por ejemplo, comentó que el operativo dejó un saldo de cinco varones detenidos, entre los que había cuatro menores, quienes al finalizar la noche fueron devueltos a sus padres.
Sabena fue consultado por el accionar de la Policía, que respondió ante los disturbios lanzando gases y balas de goma, esto en procura de disuadir a los que, según precisó, dieron inicio a los incidentes.
La palabra de Sabena
El jefe de la Departamental defendió el accionar llevado a cabo por los uniformados durante los festejos.
En esa línea, contó que el operativo se venía desenvolviendo “con normalidad” y “con la euforia de haber ganado”, hasta que alrededor de las 21 horas se generaron los primeros núcleos de conflicto alrededor de la fuente de la Plaza Centenario.
“En un momento empezamos a tomar conocimiento por terceros de que había disturbios entre los simpatizantes, dentro de la Plaza”, relató.
Y continuó: “Nosotros tuvimos que intervenir para tratar de establecer el orden, pero cuando nos acercamos, estas personas que se peleaban entre sí prefirieron arrojar botellas y elementos contundentes como baldosas hacia el personal policial”.
“En primer lugar fuimos a separar, pero cuando empiezan a arrojar elementos contundentes, notándose que los agresores estaban bajo los efectos de alcohol, se decidió trabajarlo de otra manera; ahí es donde lamentablemente al arrojar el gas se afectan a terceras personas que a lo mejor no estaban dentro del tumulto”, amplió.
“La gente, quizá por desconocimiento, no sabe que cuando hay un problema lo mejor es retirarse y no quedarse al lado del mismo. Nosotros para restablecer el orden tenemos que trabajar ahí”, sostuvo.
Sabena también dijo que el accionar de la Policía fue el resultado de la poca visibilidad que había, en virtud de que ya era de noche. “Cuando hay poca luz también se dificulta la visión y no se sabe de donde vienen las piedras”, mencionó.
“Hay que ser conscientes de que, en otros lugares, con un golpe de un ladrillo o de un hierro, hubo gente que ha perdido la vida. Eso nosotros no lo podemos permitir”, comentó.
“La utilización del armamento menos letal y de los gases es lo último a lo que se acude, pero muchas veces es imposible ir al diálogo cuando la persona ya está en un nivel elevado de euforia, ya sea por el alcohol o por otras sustancias”, detalló.
Según dijo el jefe de la Departamental, durante los festejos no se registraron ni comercios dañados ni se generaron otro tipo de roturas en el espacio público.
Además, precisó que de acuerdo a sus estimaciones, la plaza congregó a unas 6 mil personas, a las que se le sumaron todas aquellas que recorrieron la ciudad en caravana por bulevares y avenidas.
En total, el operativo de este miércoles concentró a unos 120 efectivos de las diferentes fuerzas, siendo la mayoría de la Policía de Córdoba.
Cabe destacar que también participó personal de las fuerzas federales, como son los casos de la Policía Federal y la Gendarmería Nacional, a las que se le sumó la Guardia Local.
Al cierre de la entrevista, Sabena aprovechó la oportunidad para pedir la colaboración de los comercios céntricos, a los que le sugirió no abrir el domingo o suspender la venta de alcohol.
Muchas personas atendidas por el 107
Según comentó el secretario de Salud de Villa María, Julián López, al menos 20 personas fueron atendidas por el Servicio de Emergencias Municipal 107 durante los festejos en la Plaza Centenario. “Se las asistió por distintos tipos de lesiones, golpes, riñas y alcoholismo”, aseguró ante este medio. Además, dijo que casi la misma cantidad de personas fue atendida por idénticos motivos en la Asistencia Pública, incluyendo una persona que acusó una precordialgia (dolor en el pecho, a la altura del corazón).