La actividad se desarrolló en el marco del proyecto “Fronteras Invisibles”, articulado desde los espacios curriculares de Patología Médica y Fisiología, y se basó en el enfoque de “Una Salud”, que vincula la salud humana, animal y ambiental.
Atención veterinaria y prevención de enfermedades
Durante el trabajo en territorio, el equipo realizó controles clínicos primarios de animales de compañía, acciones para prevenir enfermedades zoonóticas y recomendaciones para mejorar las condiciones higiénico-sanitarias de animales de producción destinados al autoconsumo familiar, como cabras, ovejas y cerdos.
Estas intervenciones buscaron contribuir a la prevención de enfermedades endémicas y parasitarias que pueden afectar tanto la salud de las familias como la producción de alimentos y la economía de subsistencia de la comunidad.
La experiencia de trabajar en territorio
Miguel Jimeno, docente de Medicina Veterinaria y responsable de la propuesta, destacó el impacto de la experiencia en la formación profesional de los participantes.
“Trabajar bajo el paradigma de ‘Una Salud’ nos permitió entender que la labor veterinaria no se agota en el aula ni en la clínica convencional, sino que adquiere su verdadero sentido cuando se articula con las comunidades rurales y originarias desde el respeto intercultural y la solidaridad”, expresó.
El docente también valoró la posibilidad de que los estudiantes aplicaran sus conocimientos en un contexto social diferente al habitual y señaló que estas experiencias fortalecen el compromiso de la universidad pública con las comunidades y el desarrollo regional.
Aprendizaje y compromiso social
Por su parte, el estudiante Lautaro Tabletti destacó la oportunidad de poner en práctica contenidos de la carrera, desde procedimientos sanitarios hasta la toma de muestras, en un entorno de gran exigencia.
“Fue una experiencia hermosa que nos permitió salir de la zona de confort y vivir algo difícil de imaginar. Además de aplicar conceptos prácticos de la profesión como sanidad y muestreos, este viaje nos hizo reflexionar sobre realidades muy distintas a lo cotidiano”, relató.
El estudiante también agradeció haber formado parte de la iniciativa y resaltó el trabajo colectivo realizado durante la misión.
La experiencia permitió combinar la formación académica con la extensión universitaria, acercando herramientas de prevención y atención veterinaria a comunidades rurales y originarias del norte argentino.