Durante su intervención, el Sumo Pontífice recordó que quienes elaboran las leyes tienen la responsabilidad de organizar jurídicamente la convivencia social y advirtió sobre los riesgos que representan fenómenos como la denominada “cultura del descarte”.
“La dignidad, la justicia y el bien común deben guiar la legislación”, expresó León XIV ante los parlamentarios españoles.
En otro tramo de su mensaje, destacó las oportunidades que ofrecen los avances tecnológicos, aunque pidió reflexionar sobre sus implicancias sociales.
“El progreso ofrece posibilidades admirables y hoy lo vemos de modo singular en el desarrollo de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías”, señaló.
No obstante, sostuvo que los cambios de la actualidad exigen un análisis profundo sobre el lugar que ocupa la persona en las decisiones políticas.
“Nuestro discernimiento debe centrarse en qué lugar ocupa la persona humana en nuestras decisiones y cómo se plantean hoy, de manera nueva, la dignidad del trabajo, la solidaridad, la política social y el bien común”, afirmó.
Una visita sin precedentes
León XIV llegó al Congreso tras mantener una reunión privada con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. En el Palacio Legislativo fue recibido por la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, el presidente del Senado, Pedro Rollán Ojeda, y otras autoridades.
La sesión contó con algunas ausencias, entre ellas las de representantes de Podemos y del Bloque Nacionalista Galego (BNG).
Al finalizar su discurso, el Pontífice recibió una prolongada ovación de varios minutos por parte de los legisladores presentes.
Durante su exposición, también planteó una reflexión sobre el sentido de la actividad parlamentaria.
“Toda tarea legislativa termina encontrándose con una cuestión decisiva: qué concepción de la persona humana inspira las leyes y qué tipo de sociedad construyen esas leyes”, manifestó.
El Papa además hizo referencia a la historia y la cultura españolas, destacando figuras como Miguel de Cervantes, Santa Teresa de Jesús y Miguel de Unamuno, a quienes mencionó como ejemplos de una tradición que ha sabido valorar al ser humano más allá de su función económica, política o social.
La visita de León XIV al Congreso español quedó marcada como un hecho inédito en la historia institucional del país y como uno de los momentos más relevantes de su agenda oficial en España.