- José Luis Oggero fue campeón del Clausura 2004 con Atlético. Ese primer título "fue inolvidable porque fue todo el pueblo a la cancha. Hasta el cura Juan Pablo Cravero estuvo presente". Empezó como arquero, terminó como ídolo
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- Leandro Escurra comentó que "el fútbol es lo más lindo que hay en la vida. Retrasé mis estudios, pero disfruté cada momento en cada club, y la calidad de compañeros que tuve fue increíble. Me dejó amigos y aprendizaje para la vida"
- Paulo Velasco era un titán en la defensa y tenía pólvora para las pelotas detenidas. Fue campeón con River Plate, Sportivo Playosa, Yrigoyen, Alumni y Unión. "Aprendí a patear penales y tiros libres en el baby y en los contrabarrios"
- Damián Ochoa hizo un culto al esfuerzo, pero es un defensor del fútbol limpio y sin trampas. "Me propuse entrenar como un profesional, y aún hoy lo hago. Me sacrifiqué para superarme cada día, y vi al club crecer y hacerse grande"
- Edgar Mauricio Brusa gritó 200 goles. Triunfó en Alumni, que en el '95, cuando convirtió 18 en 17 partidos, lo vendió a Arsenal. Luego le fue muy bien en Racing y Juniors en torneos argentinos y se pasó la vida festejando conquistas