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Granja Tres Arroyos despidió a 260 trabajadores y atribuyó la medida a la caída de la actividad por la gripe aviar

La empresa avícola redujo en un 25% el personal de su planta La China, en Concepción del Uruguay. El gremio cuestionó los despidos y advirtió sobre la situación salarial de los trabajadores

Granja Tres Arroyos, una de las principales empresas avícolas del país, despidió a 260 trabajadores de su planta industrial La China, ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, y justificó la medida por la caída de la actividad provocada por los efectos de la gripe aviar.

La compañía notificó formalmente las desvinculaciones, que alcanzan a cerca del 25% de los 900 empleados que trabajan en esa planta, en medio de un escenario económico y financiero complejo para la empresa.

En los telegramas enviados a los trabajadores, la firma argumentó que existe una “grave disminución de trabajo no imputable a esta empleadora”, originada en circunstancias extraordinarias que afectaron el normal funcionamiento de la actividad.

Según explicó la empresa, los brotes de influenza aviar registrados en el país provocaron restricciones comerciales y el cierre de mercados internacionales, entre ellos China, lo que impactó de manera directa sobre sus exportaciones.

La empresa habló de una caída de las exportaciones

Granja Tres Arroyos sostuvo que el bloqueo sanitario generó una reducción de las exportaciones y una mayor disponibilidad de producción en el mercado interno.

A esto, según la compañía, se sumaron una caída de los precios de comercialización y un incremento sostenido de los costos de explotación, factores que terminaron profundizando el deterioro de su situación económica, financiera y productiva.

La empresa señaló además que había implementado previamente distintas medidas de adecuación que no fueron suficientes para revertir el escenario.

En ese contexto, justificó la reestructuración como una medida necesaria para garantizar la continuidad de la empresa y preservar las fuentes de trabajo restantes.

El gremio cuestionó los despidos

La Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) expresó su rechazo a las desvinculaciones y calificó el accionar de la empresa como “artero e insensible”.

El sindicato sostuvo que los despidos “no aportan soluciones y profundizan aún más la crisis” y cuestionó que los trabajadores sean utilizados como variable de ajuste.

Además, desde la organización gremial señalaron que entre los despedidos se encuentran delegados del personal y advirtieron sobre la situación salarial que atraviesan los empleados de la compañía.

Según la FTIA, los trabajadores acumulan un atraso de más de cinco quincenas de salarios, situación que generó una creciente incertidumbre y un fuerte impacto en sus familias.

Una empresa con una importante deuda

El conflicto laboral se desarrolla mientras Granja Tres Arroyos atraviesa un complejo escenario financiero.

La empresa mantiene un pasivo estimado en 350,9 millones de dólares y actualmente negocia con sus acreedores una reestructuración de deuda.

El proceso contempla quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago de hasta siete años y la venta de al menos cinco activos considerados no estratégicos.

La compañía ingresó a fines de 2024 en un proceso preventivo de crisis y desde entonces implementó distintas medidas para reducir costos, entre ellas un programa de retiros voluntarios.

En paralelo, la empresa afrontó sus obligaciones financieras de manera escalonada y en cuotas, mientras busca avanzar con una reestructuración que le permita sostener sus operaciones.